Hace
unos días releyendo una entrada me topé con una sección que, con mi mala organización
no he repetido, y es lo diferente que a veces se habla en Perú.
Cuando escribo las entradas, trato de meter alguna de esas palabrejas que estoy
aprendiendo sin las cuales me sería bien difícil ser entendida por mis
amigos de acá.
Ilustración de Fernando Vicente
El idioma
español es mucho más amplio del que se habla sólo en España, es tan rico y
variado que a veces una se pierde.
Hay muchas
situaciones en la que me encuentro a diario en las que me cuesta hacerme
entender o en las que me simplemente yo no me entero de nada.
En ocasiones
ir a comprar ropa se hace complicado. En una ocasión W me dijo “que hablara
bien, porque no me entendían”… yo le miré con cara de ¡qué me estás diciendo si
hablo clarito!
Todo
porque preguntaba por pantalones cortos en lugar de shorts, por camisetas en lugar de polos, por braguitas en lugar de trusas, y por sujetadores en lugar
de brassier.
Que digo
yo que el español es rico y variado para estar usando palabras inglesas o
francesas.
Gracias
a mi hijo también he aprendido muchas palabras nuevas. Si quiere ahorrar lo
hace en un chanchito en lugar de una hucha, sus rotuladores se han
convertido en plumones, su
sacapuntas en tajador, su
estuche en una cartuchera, su
mochila en un maletín, aunque para
nosotros lápiz es igual a un lapicero
mejor lo diferenciamos pues éste último acá es un bolígrafo, las pintura de
cera se convirtieron en crayones y las carpetas en folders.
Cuando
me dan una lista de útiles escolares se la digo tal cual al de la tienda porque
si no acabaría comprando lo que no necesito. Un día tardé 5 minutos en comprar
una pintura de dos colores (azul-rojo) pues la llamé de todo menos lo que se
usa por estos lares “lápiz bicolor”.
En fin
que a veces creo que me hubiera sido más fácil irme a vivir a China, y aprender
el idioma desde cero, pues tengo tal mezcla de palabras que a veces no sé cuál
utilizar, me veo haciendo traducción simultánea
según veo la cara de quien tengo en frente ¿me entiendo o no me entiende?
En una
ocasión hablando con mi suegro acabé poniendo los ojos en blanco pues estaba
comentándole lo bien que había comido mi hijo (es muy melindroso y me cuesta que termine la comida, y el abuelo se preocupa mucho) y él no dejaba de
preguntar ¿almorzó bien? Y yo le decía sí ha comido bien. Y él de nuevo pero ¿almorzó?
Y yo, sí ha comido bien….. hasta que me recordé que acá almorzar es la comida del medio día y que comer es la cena. Vamos que nos estábamos liando
los dos con la conversación. ¡Ah! Por si os pasáis por este país recordar que
la merienda es tomar lonche.
He dejado
de decir que no bebo agua del grifo
pues acá eso significa gasolinera y me miraban como a una desquiciada y ahora
digo que el agua sale del caño.
Y para
terminar (por hoy, que aún hay muchas palabrejas interesantes), os diré que me
da mucha ternura ver a mi hijo cuando se queda jato
(dormido), que cuando lo baño tiene que estar calato
(desnudo), que he tenido que dejar de decir culo pues acá es algo horrible y
sustituirlo por poto. Sí lo
sé, no tiene el mismo efecto en mi hijo cuando le riño y le digo “te voy a dar
un azote en el poto” , suena raro y a mí tampoco me suaviza mi enfado del
momento.
Mi hijo
se ha peruanizado tanto que cuando algo le sorprende dice directamente “a su mare” y cuando quiere terminar de jugar y yo le meto prisa me dice que ya no se demora (tarda).
¿Conocíais algunas de estas palabrejas? en otros países creo que
sus significados incluso son diferentes.
Un mundo muy interesante esto del lenguaje. Iré apuntando muchas
otras para compartirlas con ustedes.
Ha sido bacán (genial) compartir mi peruano, halaos (hablamos) otro día que estoy con cecilia (con sed) porque hoy el gringo salió fuerte (hizo mucho calor) y me está provocando (apeteciendo) una chela (cerveza), bien helada (fría).
Aún así una no pierde su origen así que ..... AGUR!!!!!
