Bueno se termina esta semana que al menos para mí ha sido
caótica.
Falta de internet por unos días.
He vuelto a caer enferma ¡otra vez! Este país va a acabar
conmigo.
Las olimpiadas del cole de mi hijo, full actividad, desde
bien temprano hasta bien tarde.
Y para remate cuando por fin de me informé de cuando había que cumplir con la iniciativa thanksgiving, me doy cuenta que voy tarde, si
es que creo que me estoy “peruanizando” tanto que las fechas y los horarios me
cuestan cumplirlos.
Carmen, reconócelo que se te va mucho la olla y que lo de
las fechas últimamente lo llevas requetemal y peor aún que no las apuntas.
Bueno pues sí, lo reconozco y si además se le añade un
conjunto de adversas circunstancias (las especificadas anteriormente, que parecían la lista de la compra), pues se me complicado todo más.
Así que pido disculpas a las tres personas que, han tenido
la ¿suerte o la desgracia?, de recibir mi postal.
En mi defensa debo decir que, antes de saber a quién
escribiría, estuve buscando postales chulas de Perú, que las hay, que yo las he
visto, al menos cuando yo era turista. Pero debo haberme convertido en peruana,
que ya no voy a sitios turísticos y no encontré nada de mi gusto.
Ante esta nueva adversidad, se me ocurrió hacerla yo misma
y darle un toque peruano.
Cartulinas y tela con diseño incaico (que me costó encontrar
y mira que hace poco estuve en el Mercado Central y no las compré que había de
todos los colores).
Y el resultado….. eso lo dejo de sorpresa que todo no puedo
revelar.
Luego me pareció que le faltaba algo, alguna foto y miré por
ahí pero me dije ¡anda que no hay buenas
fotos! en internet, en programas de viajes…etc, pero le suelen faltar la magia
de las leyendas peruanas.
Y decidí sustituir una buena foto por una leyenda.
Sí, lo sé, creo que se me fue del todo la olla, pero ya nada
puedo hacer porque esas postales ya viajan rumbo a su destino, y para el que aún no me conozca suelo tener la costumbre de hacer las cosas un poco a los Frank Sinatra... I did it my way
Cuando ya tenía el sobre preparado me fui a Serpost, vamos que me fui a Correos de mi municipio, y me ha quedado realmente claro que cada vez lo de las cartas se da menos, ¿por qué? pues porque a la hora que fui debí ser la primera cliente y cuando fui a pagar no tenían sencillo (monedas) para darme el cambio y tuve que salir y caminar por todo el boulevard comercial buscando cambio ¡increíble!.
Para rematar aún más la historia, le pregunté a la señora cuanto tardarían en llegar y me dijo que de 15 a 20 días ¡¿cómo!? le dije "Seño, si hace años las cartas tardaban una semana en llegar a Europa no me diga que ahora las mandan por barco".... Creo que la ironía de mi comentario no le hizo gracia.
Y es verdad, recuerdo cuando W y yo estábamos de enamorados, las cartas llegaban prontito, y estoy hablando de más de diez años.
En fin, que espero que lleguen, ya sólo faltaba que se perdieran, porque han quedado tan monas, al menos yo hice lo que pude, dadas las circunstancias, y las he hecho con mucho cariño.
Resumiendo que espero que la semana que está por empezar sea mejor y sobretodo más organizada por mi parte.
Buen inicio tenga todo el mundo.
Carmen








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